BABYLON 5: UNA BUENA SPACE OPERA TELEVISIVA





Una de las series televisivas de culto de la ciencia ficción es «Babylon 5». Esta serie fue creada y producida por J. Michael Straczynski. J. Michael Straczynski es escritor y guionista de cine, televisión y comics. En 1983, J. Michael Straczynski era guionista de la serie de animación «He man», y luego fue de la serie animada «She-ra». En 1988 creó «Babylon 5». En sus primeros borradores la creó como una telenovela de ciencia ficción. Durante 5 años trató de vender el proyecto y obtuvo varias negativas. Las principales causas de la negativa eran el elevado presupuesto que requería la serie y que las grandes cadenas de televisión y cine como la Paramount consideraban que no era momento de una serie de ciencia ficción. Hasta que en 1993, logró que la cadena PTEN, una cadena experimental del Warner Brothers, creyera en el proyecto e invirtiera. J. Michael Straczynski produjo el piloto y se emitió en la misma cadena. La reacción del fandom fue inmediata. En los foros de internet hubo una lluvia de buenos comentarios. La presión del fandom hizo que la cadena PTEN decidiera producir la primera temporada. El 26 de enero del 1994 se estrenó el primer episodio de la serie. Todas las temporadas de esta Space Opera para televisión se emitieron en los canales Warner y TNT. Fue protagonizada por Michael O'Hare como Jeffrey Sinclair, Bruce Boxleitner como John Sheridan, Claudia Christian como Susan Ivanova, Mira Furlan como Delenn y varios actores y actrices más. A lo largo de sus cinco temporadas obtuvo varios reconocimientos como el premio Emmy a mejores efectos especiales, el Premio Saturn a la mejor serie de televisión por cable o el Premio Nebula a mejor guión.



La trama de la serie es compleja, pero simplificando, se puede decir que: «Babylon 5» es una inmensa estación espacial situada en el centro de la galaxia y sirve de punto neutral para reunir a los representantes de los habitantes de la galaxia y crear un ambiente de paz. La estación está regida por humanos. Los problemas que enfrentan la estación espacial son de diversa índole, debido a la variedad de sus habitantes, que tienen sus propias formas de vivir y comunicarse. Además, esta nave de la paz tiene detractores como las Sombras, que son una milenaria raza que siempre ha tenido supremacía en los mundos por su elevado nivel tecnológico y que no les interesa mantener la paz y quieren vivir en guerra.


«Babylon 5» es uno de los ejemplos de televisión de calidad. Plantea historias autenticas con personajes profundos y bien definidos, con una problemática que transciende la misma naturaleza de la serie. Por ejemplo, la crítica a las naciones poderosas que tienen poder tecnológico y su inescrupulosa manera de manipular a las naciones pobres.


En sus episodios se manifiesta la lucha contra el racismo, las diferencias religiosas o los malos usos de la tecnología. Toca temas como la espiritualidad. Por ejemplo, en los episodios de la serie, según lo que plantea el guión de J. Michael Straczynski, la raza de los Vorlon, que no tienen cuerpo físico y su estructura energética es igual a los ángeles, se plantea que siempre estuvieron en contacto con los terrestres para que pudieran evolucionar espiritualmente. Y a su vez, los terrestres comparten las almas con la raza alienígena de los Minbari. Se quedan dos preguntas en el aire: ¿los ángeles son extraterrestres? ¿Nuestras almas se reencarnan en varios mundos del universo?


Esta serie critica el racismo entre razas alienígenas o las historias de los perdedores luego de las grandes guerras. En la serie, la esclavitud a los Narn es producto de la derrota de una guerra contra los Centauri. Otro rasgo de la serie es que la raza humana no es depredadora de sí misma, es la responsable de liderar una gran guerra en contra de las Sombras, que representa lo más perverso y sórdido de la propia naturaleza humana. Paradigmática confrontación entre dos naturalezas humanas aliadas a lo extraño y desconocido.



«Babylon 5» es una serie compleja. Para entenderla hay que mirar sus 5 temporadas, las 7 películas, sus más de 9 novelas y relatos. Hay que considerar que la serie fue escrita por J. Michael Straczynski en un 90% de los 110 capítulos. Es decir, J. Michael Straczynski tuvo el control creativo de la serie. El mismo fue el Productor Ejecutivo. Durante 5 temporadas, J. Michael Straczynski controló que se grabara la serie tal como lo había escrito, sin cambiar una coma o un punto. Alguna vez se contó que un director deseó cambiar una palabra y debió pedirle permiso a J. Michael Straczynski. Este control creativo posibilitó una serie coherente y con resoluciones impecables.

«Babylon 5» es una de las mejores series de ciencia ficción. Principalmente, por la calidad argumental de la historia que como todo buena ciencia ficción, nos hace reflexionar del presente en historias de un hipotético futuro.

Una historia con luz propia


El blogger invitado. Esta crítica es originalmente escrita para "Ciencia Ficción, Fantasía y otras imaginaciones". La autora es Marcela Royo Lira, es escritora y educadora chilena.





Por Marcela Royo Lira 



"El Instinto de la Luz", novela de Cristián Londoño Proaño nos lleva a la magia de un mundo que se mueve entre la realidad y la fantasía. A través del texto conocemos costumbres y creencias de los pueblos indígenas andinos en una interesante y atractiva mezcla de realismo y leyenda. El autor maneja una narrativa en que la tensión de la historia se mantiene a lo largo de ella. Nos vamos topando con varios climac que aumentan nuestra curiosidad lectora. El primero es: “Esa noche, la temida venganza acudió a mi propia casa. Eran las ocho cuando se escucharon dos golpes secos en la puerta…” “Cuando la abrí, me envolvieron los penetrantes ojos del Taita Wairi”. Otro: “Mi padre abrió la puerta. Su rostro delgado y de pómulos salidos mostraba cierta molestia…” “Arma tus maletas, Awi -ordenó”. Se necesita práctica en el oficio para ir entregando pistas e incitar, cada cierto número de líneas, a la continuación de la lectura. La narración nunca se nos torna monótona, muy por el contrario. Nos atrapa.






Está narrada en primera persona. Quien cuenta la historia es Awi, su protagonista. Un joven de diecisiete años que a punto de dejar la infancia se ve un día de sopetón enfrentado a su propia madurez. En un comienzo, como todo joven, es rebelde al destino trazado por Pachakamak, siente que este le traza un camino que él nunca pidió ni soñó. Se niega a dejar su casa, a sus padres. Un presagio le hace temer por ellos. Pero, tal como el autor le hace decir a pocos párrafos de iniciada la novela “el destino no se puede evadir, se presenta de una u otra manera” termina cumpliendo la tarea a la cual estaba destinado: ser el “viñachishka” (hijo espiritual) del Taita Wairi. O sea, el Yachac (chamán) de su pueblo y protegerlo de las criaturas del mal (los ñawis)




Estos no tardan en aparecer. “Nunca acaba la guerra contra el mal”, le advierte casi al final el Wairi. Este, como viejo Yachac, percibe que se agitan, desde hace un tiempo, las energías del pueblo. Es el maligno (Chusko) que se acerca con intenciones de apoderarse del alma de los pueblerinos. Awi, nació destinado a salvarlos.

Una historia amena, tensionada, coherente, en la que el autor nos hace avanzar a través de imágenes claras, precisas. Por medio de ellas asistimos a la lucha de Wairi y Awi contra las criaturas malignas.



La novela está escrita en un lenguaje sencillo, de fácil y rápida lectura, intercalado con palabras indígenas-andinas que aunque no se conozcan a través de la narración se entiende fácilmente su significado. Además, nos da a conocer nombres de plantas y yerbas, típicas de los parajes andinos.



El final es abierto. Otro acierto de Cristián Londoño Proaño. Invita (obliga) al lector a ser cómplice en la historia e imaginar el futuro de Awi y su lucha por el triunfo del bien. Porque el mal no se dará por vencido.

"El Instinto de la Luz"es una novela para todas las edades, pero, según mi punto de vista, ideal para adolescentes, siempre ávidos de textos de aventuras y héroes. También de historias de amor.